Recent posts

Turbopótamos - Terremoto








Puntaje: 12/20
Año: 2019
Sello: -


Asociar a la música con el movimiento es una operación razonable. No solo porque sea un arte capaz de invitarnos a mover las emociones o el cuerpo, sino también porque, sin movimiento, no habría música. Todo ruido, por más fortuito que sea (desde el chasquido de unos dedos hasta el timbre de una caja registradora), llega a nuestros oídos a través de ondas de sonido, es decir, vibraciones, cambios en la presión del aire ejercidos por alguna fuerza. Y como la música no es otra cosa que la domesticación del ruido, digamos que escucharla es experimentar una serie de vibraciones, manipuladas con cautela por esos profesionales del sonido llamados músicos, que percibimos como tonos, acordes y demás. Por ello, resulta significativo que el título del nuevo EP de la banda limeña Turbopótamos sea Terremoto. Un terremoto sonoro, podríamos pensar. O quizá un lanzamiento que se propone remecer, con la potencia de un sismo, la escena local del rock. O, en el peor de los casos, solo un nombre fortuito, una elección azarosa que no alude a nada en específico y solo está ahí para sugerir ideas. Sin embargo, la verdad se asoma recién cuando empezamos a escuchar Terremoto, un EP cuya música ecléctica y encendida se propone envolvernos con su energía.

Desde sus primeros segundos, Turbopótamos ha impregnado este trabajo con un componente vital para su existencia: la fusión. Un proyecto como Terremoto sería inimaginable desde cualquier perspectiva purista, incluso a pesar de que su ánimo abarcador le ha jugado en contra. El track que abre el EP, también titulado "Terremoto", da cuenta de ello. Sus intenciones ambiciosas y sonidos variados crean una atrevida superposición de estilos musicales. Al ya conocido ska rock que ha guiado la carrera de la banda, ahora se suma una propuesta inspirada en ritmos de dancehall o dembow ("Duro contra la pa pared / La pared que nunca se cayó", se escucha hacia el final de la canción, haciendo referencia a los ritmos urbanos que la han motivado). Uno tras otro, los estilos turnan sus arremetidas, a veces sorprendiendo, pero nunca dialogando entre sí. Es como si tuviera que callarse uno para que el próximo recién tenga sentido, y entonces se hace difícil satisfacer el verdadero espíritu de la fusión musical, que es precisamente la mezcla, la comunicación de lenguajes musicales diversos. Del mismo modo, sería ilógico pensar que en un tema potente y atractivo como "Infierno", que narra de forma tragicómica la adicción de una persona por otra, se pueda hablar de una fusión efectiva solo por sus veinte primeros segundos. En ellos, una voz procesada, distorsiona por una especie de auto-tune de acabados robóticos, entona lo que será el pegajoso coro de la canción, dando forma a una introducción que se pierde tan rápido como aparece y en ningún momento justifica su existencia.


La segunda mitad del EP, forjada por una confrontación estimulante entre dos tracks de temperamentos contrapuestos, muestra a Turbopótamos más cerca de su identidad habitual, con propuestas directas y fáciles de seguir que gustan gracias a su sencillez. En "Veloz", por ejemplo, escuchamos una agradable pieza de indie pop que saca el máximo provecho a sus progresiones armónicas y encuentra variedad en sus suaves melodías vocales y riffs de guitarras. Aquí las voces de Humberto Campodónico y Susana Cebrián se funden para cantarnos sobre lo rápido que se esfuma la vida, con versos como "No te podré curar y el tiempo es tan veloz" o "Cuando quise ayudarte siempre fue peor / Qué pena, nena, desperdiciar tus veinte en el dolor". Pero la calma de "Veloz" solo parecer ser un preámbulo para la irrupción contundente de "Cuchillo", último corte del EP. Se trata del rostro más envolvente de Turbopótamos; un tema de rock, cantado en inglés, que destila energía. "I could take starvation or salvation / Rock and roll never seemed so far away, yeah!", chilla el vocalista durante el coro, mientras nos regala su faceta más desenfadada, esa que gana naturalidad mientras se mantenga lejos del disfuerzo que mostró en el primer track del EP. Y cuando aquella interpretación vocal, fresca y desenvuelta, se junta con la música contagiándole su osadía, somos testigos de la versión de Turbopótamos que más se disfruta y que, por supuesto, ya hemos escuchado en el pasado.

Entonces el terremoto se termina y sus proporciones dejan un sabor incierto en el oído. Terremoto es un EP intermitente, que oscila entre los aciertos de su simpleza y los riesgos de su ambición. Si algo lo caracteriza es un ímpetu de apertura ante estilos musicales. Por ello, escucharlo es realizar un recorrido por rumbos borrosos, que a veces se conectan y otras simplemente no conducen a ningún lado. Hoy, cuando el panorama musical convierte al purismo en algo imperdonable, una propuesta como la nueva producción de los Turbopótamos se hace comprensible, y por qué no hasta necesaria. Al mismo tiempo, se perfila como un recordatorio de que la banda, preocupada más bien por variar su repertorio sonoro, aún se mantiene fresca jugando en sus dominios. El ska y el rock (o el "skabilly", como anunciaba en 2001, bajo una estrella amarilla, la portada de aquella funda de cartón que contenía su primer EP) siguen siendo géneros que, en el acto, debemos asociar con Turbopótamos cuando pensemos en la escena musical peruana. 
Turbopótamos - Terremoto
Aspirante a periodista cultural y crítico musical wannabe. Lleva un tiempo intentando hacerse famoso en internet y hasta ahora nada.

No hay comentarios

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *