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James Blake - Assume Form








Puntaje: 15/20
Año: 2019
Sello: Polydor


El maqam es un sistema melódico tradicional de la música árabe. Su configuración es variada y permite formar decenas de escalas heptatónicas, todas caracterizadas por una constante sucesión de semitonos. Cada una de ellas, además, constituye un retazo fundamental de la historia de la música. Por ello, en 2003 la Unesco proclamó el maqam como Patrimonio de la Humanidad, otorgándole un valor que el mundo occidental quizá ignoraba hasta entonces. A día de hoy, naturalmente, este sistema sigue siendo parte del proceso creativo en la música popular de países árabes, como Irak o Turquía. Llama la atención, sin embargo, que también a día de hoy, James Blake se haya valido del maqam (vocablo árabe que, por cierto, traducido al español significa "posición" o "lugar") para componer "Tell Them", tercer track de su nuevo álbum Assume Form. De forma consciente o no, en esta canción Blake ha conseguido fusionar dos tradiciones musicales quizá no tan distantes: el pop europeo y el maqam árabe. El resultado es un curioso diálogo entre dos lenguajes musicales, tan rítmico y creativo como casi todo lo que se escucha en el nuevo trabajo de larga duración del británico.

Diego Trelles Paz, escritor peruano, define la labor del novelista como "un trabajo de orfebre", como el sacrificio de alguien que va tallando, paso a paso y con cuidado, su obra, hasta que se convierta en algo digno de admirar. Y como la literatura también puede ser música, en realidad no hay tanta diferencia entre este concepto y la obra que James Blake nos ha regalado en pleno inicio de año. Además de su ambición al momento de mezclar lenguajes musicales (no solo por el maqam, ya veremos por qué), Assume Form es un proyecto digno, si no de admirar, al menos de escuchar desde el primer segundo hasta el último. Sus canciones, doce en total, nunca terminan como empiezan ni muestran todo en el primer minuto; y se imponen, casi siempre, como monumentos pop repletos de detalles y un evidente ímpetu perfeccionista. Es, en suma, un álbum cuya extensión en el tiempo nunca pierde sentido. El primer tema, "Assume Form", le da título y nos re-presenta a James Blake, quien entona versos de reinvención ("Now I'm confiding, know I'm in haze / Gone through the motions my hole life / I hope this is the first day / That I connect motion to feeling") acompañado por arpegios de una especie de arpa digital, instrumentos de cuerda y algunas vocecillas distorsionadas que forman texturas polifónicas. Llama la atención aquí el insistente uso que hace Blake del "now", haciendo referencia a un ahora distinto de antes, una actualidad lejana al pasado. Es como si para él existiese algo que no es como antes, y necesita decírnoslo desde la primera canción de su LP.


Uno de los grandes aciertos de este trabajo es su provocadora inclinación por la coexistencia musical. Rosalía, André 3000, Metro Boomin, Travis Scott o Moses Sumney son algunos de los nombres que encontramos en su lista de colaboraciones. Aunque en dimensiones distintas, cada una de ellas parecen potenciar el álbum con destreza, como si cada voz o arreglo de producción aportado por estos artistas hubiera revitalizado el hambre creativo de Blake. Veamos algunos ejemplos. "Tell Them", mencionado en el primer párrafo, no solo muestra un seductor coqueteo entre el trap, el pop y la tradición musical árabe, sino que además nos regala una interpretación vocal movediza y dinámica a cargo del cantautor norteamericano Moses Sumney. Sus constantes falsetes llenan de vida la forma en que Sumney fluye entre melodías y alarga las vocales. Por su lado, la colaboración con Rosalía constituye uno de los momentos más reveladores del álbum. "Barefoot In The Park" es un fructífero hallazgo musical, un viaje incandescente guiado por la inconfundible voz de la española, que irradia energía desde que aparece para cantarnos versos sobre un amor entregado ("Cuando te tengo a mi lado, lo pasado se queda atrás / Si te apartan de mi vera y te tuviera que encontrar / Hasta allá te encontraría como el río va a la mar"). Finalizamos los ejemplos con "Where's The Catch", en donde escuchamos rapear a un ícono como André 3000 sobre los coloridos beats de Blake. Este es el octavo tema del LP, y llegado este punto, una idea no deja dudas: mientras la música de Blake se asemeja a un océano sonoro que parece infinito, las colaboraciones se sumergen en él con contundencia, dejando un rastro agradable y potente en el oído.

Las canciones que James Blake firma solo, de otra parte, parecen siempre guiadas hacia una misma narrativa: el amor. Además de un tema explícitamente dedicado a su pareja ("Into The Red", cuyo testimonio emocional pierde encanto debido a la insistencia de los versos), encontramos otros que tratan este tópico, tradicional del pop por excelencia, con una madurez difícil de ignorar. Tomemos como muestra "Are You In Love?". La voz de Blake se mezcla con notas graves de un teclado y un patrón percutivo fácil de seguir, mientras canta acerca de aquella sensación de incertidumbre que produce el no saberse correspondido. La canción es una típica expresión de duda ante el miedo ("Are you in love? / Do your best impression for me / I try my hardest for you"), y a la vez, de pronto se convierte en una advertencia sobre la eventual separación, como si hubiera una voz consciente de que todo podría salir mal ("Don't take away this one defense of mine / I reserve the right to disappear"). No obstante, el británico recién alcanza una dimensión emotiva memorable en "I'll Come To", track que debe ser de lo más simple del álbum (se sostiene sobre un sample de Bruno Nicolai y el trabajo vocal de Blake), pero que se termina convirtiendo en uno de sus fragmentos más atractivos. Sin un mensaje especialmente revelador, gusta y conmueve de una forma arrolladora, sobre todo en su último tercio, cuando los instrumentos de cuerda ganan protagonismo y la música empieza a emocionarnos con eficiencia.

"I am the most important thing", canta James Blake en "Don't Miss It", penúltimo tema del álbum. Como de algún modo anuncia su título, "Don't Miss It" es un testimonio de alguien arrepentido, alguien que ha perdido demasiadas oportunidades. En efecto, puede que Blake se arrepienta de muchas cosas que hizo, o que no hizo, pero no de Assume Form. El álbum, como un todo, es una vorágine de sonidos excéntricos, con mucha variedad en sus formas y propuestas tímbricas. Pero más allá de su eclecticismo, este trabajo construye su solidez a partir de la dedicación. Escucharlo atentamente es un desafío, pues cada detalle, en cada tema, aparece y se esfuma sin dar demasiadas pistas. Con el ingenio por las nubes, esta debe ser una de las etapas más resaltantes en la carrera de James Blake, por lo que no llama la atención que Assume Form, su nuevo álbum, haya sido uno de los lanzamientos más comentados en este primer mes del año. Le sobran los méritos para ello, y nos hace pensar en que, cada cierto tiempo, algún artista hará el esfuerzo por recordarnos qué diablos necesita el pop en una época sobrecargada de él. Un ensayo de respuesta podría ser este álbum: creatividad, atrevimiento y un perfeccionismo casi obsesivo. Tomemos nota.
James Blake - Assume Form
Aspirante a periodista cultural y crítico musical wannabe. Lleva un tiempo intentando hacerse famoso en internet y hasta ahora nada.

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