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Panda Bear - A Day With The Homies








Puntaje: 11/20
Año: 2018
Sello: Domino


No había terminado la segunda semana de enero cuando nos sorprendió la noticia: Panda Bear había sacado música nueva. La emoción fue inevitable, tanto o más como la sorpresa cuando nos enteramos de que su nueva música tenía la forma de un EP de cinco temas. Sin embargo, eso no era todo. En un movimiento poco ortodoxo para la época, Noah Lennox (nombre real de Panda Bear) y Domino Records habían acordado que esta producción solo sería lanzada en formato de vinilo, es decir, nada de streaming en Spotify o de ventas en Apple Music. Una decisión arbitraria y arriesgada por donde se le mire, es cierto; pero también una que invita a entender el nuevo EP de Lennox como algo especial, como uno de esos accesorios de edición limitada que solo un coleccionista obsesivo querría tener entre sus pertenencias. Pese a todo, en general se trataba de una buena noticia, pues ya es 2018 y el álbum se iba a filtrar, tarde o temprano, en formato digital por toda la web. El problema es darle play a A Day With The Homies e ir notando, de forma progresiva, que experimentamos uno de los lanzamientos menos memorables que Panda Bear ha realizado en su carrera.

Si comparamos la música de A Day With The Homies con Panda Bear Meets The Grim Reaper (2015), su antecedente más cercano, podríamos decir que el estilo musical no ha cambiado en casi nada. De hecho, si tenemos en cuenta que Panda Bear ha continuado produciendo música con Animal Collective hasta hace poco, queda claro por qué su música sigue, hasta hoy, los mismos caminos que recorrió en los últimos años, apostando por un pop extravagante, cargado de sonidos impensados y mucha psicodelia. Desde "Flight", primer tema del nuevo álbum, notamos un recurso recurrente en la música de Animal Collective: las armonías vocales. Aquí Lennox hace que su voz se convierta en un complemento dinámico para sí misma, mientras una percusión repetitiva se roba el protagonismo gracias a su ritmo acelerado. Es un opening agradable que, a la larga, no deja demasiado y se diluye en su fórmula monótona. Tras ello, resulta legítimo pensar que estamos ante un artista que acaba de echar a perder los seis primeros minutos de su nuevo EP, aunque todavía es muy pronto para sacar conclusiones.



Es en este punto cuando debemos enfatizar ese casi nada en que el estilo de Lennox ha cambiado. Sí, el pop frenético de fabricación digital se mantiene, pero parece haber cambiado en algo. "Part of the Math" pone a prueba la paciencia desde su primer segundo, con mucha repetición y un potente beat guiado por la distorsión de una guitarra. La música suena con fuerza y la voz de Panda Bear aparece recién hacia el tercer minuto. Es una voz poco clara que no llama la atención, una voz que se limita a acompañar la construcción electrónica que estábamos escuchando, una voz que no trasciende y canta siempre desde la primera persona. "We're all gonna be / Six feet in the coldest ground", se escucha en este track, y a la vez podríamos pensar que, si algo ya quedó bajo tierra, es esa forma de producción que usó alguna vez este artista para deslumbrarnos en el pasado. "Shepard Tone", tercera canción del EP, solo confirma los rumores: Panda Bear ha reordenado sus prioridades. Sucede que ahora su música ya no se encuentra en constante servicio del trabajo vocal, y esto le hace perder encanto. En todo momento, parece que esta música se hubiera producido buscando una agresividad innecesaria, desde la que se pierde en lo melódico para ganar fuerza rítmica.

El panorama de A Day With The Homies cambia muy poco hacia el final, a pesar de que "Nod To The Folks" sea uno de los pocos momentos que generan ganas de aumentar el volumen y "Sunset" nos deje melodías vocales enormemente atractivas. El EP se termina y no parece haber dejado más que un set de tracks planos, poco trascendentes, llenos de energía y vacíos de encanto. Hay que decirlo: es difícil escuchar un álbum de Panda Bear desde Person Pitch (2007), pues superar un trabajo como ese implica una tarea bastante complicada. El problema con el nuevo lanzamiento del estadounidense, sin embargo, no pasa porque se parezca más o menos a su obra maestra, sino porque ha olvidado aquello que engrandece su música, ha dejado atrás aquel estilo concentrado en frecuencias altas que hacía que todo funcione a partir de su voz. De todas formas, sus creaciones no han dejado de ser entretenidas y siguen teniendo esa atmósfera lúdica que las hace únicas. Por ello, que no queden dudas de que si el próximo año empieza con otro disco nuevo de Panda Bear, aquí estaremos para escucharlo, aunque con cada vez menos expectativas, ciertamente.
Panda Bear - A Day With The Homies
Aspirante a periodista cultural y crítico musical wannabe. Lleva un tiempo intentando hacerse famoso en internet y hasta ahora nada.

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